Acústica que evoluciona contigo
Si cambia la distribución, revisa puntos duros: esquinas vacías, suelos expuestos, techos altos. Añade piezas móviles —biombos, poufs, cortinas— que respondan a eventos o temporadas. La adaptabilidad mantiene la calma sonora, evitando obras mayores y permitiendo que la casa acompañe nuevas rutinas, aficiones y reuniones con soltura.